El petróleo como veneno

Ibsen Martínez estrenará hoy su obra "Petroleros suicidas"

Por Daniel Fermín

Arturo Uslar Pietri dijo en 1936 que había que sembrar el petróleo. El escritor patrio se refería a "que en lugar de ser una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales". Hoy, más 75 años después, Ibsen Martínez comprueba que la principal fuente de ingresos de la nación sigue siendo un veneno.

El dramaturgo venezolano estrenará esta noche (a las 8:00) Petroleros suicidas, una obra que narra la supuesta ola de suicidios que hubo tras el despido masivo por el paro de Pdvsa en 2002. La pieza, tan mordaz como su autor, es una comedia negra que estará en el Centro Cultural Corp Banca hasta el mes de octubre.

Aquella persona que se acerque a la institución ubicada en La Castellana verá a Fabiola Colmenares e Iván Tamayo en los papeles protagónicos. Ellos interpretarán a un antiguo matrimonio (ambos trabajadores de la empresa) que se reencuentra en el aeropuerto de Nueva York al inicio de la historia. A partir de ahì seguirá una hora màs de suspenso e ironía.

"En Petroleros suicidas hay mucho más que una ruptura conyugal: no hay suicidios pero sí ocurren homicidios, extorsiones, electrocuciones. En fin; un thriller del cual, sin fingir modestia, me siento razonablemente satisfecho", dijo Martínez en la nota de prensa enviada por el Grupo Actoral 80, que dirige Héctor Manrique.

El director del montaje reunió a Dimas González y Luis Abreu para completar el reparto de la obra que el autor de Por estas calles tardó años en terminar. "Hace unos años me cité con Héctor para almorzar juntos. Me rondaba la idea de volver a escribir teatro a partir de un episodio que me obsedía desde mediados del 2003: la leyenda urbana del suicidio masivo de ejecutivos despedidos luego del fracasado paro. Recuerdo que jugamos con algunas ideas y que en su oficina rayé algunas cuartillas en plan de esbozar un argumento. No recuerdo los detalles, pero lo esencial germinó en aquella conversación", agregó el escritor.

De ahí surgió el texto que desde hace meses se ha ensayado bajo la tutela de Manrique. "Esta es una pieza que habla del país, de una parte de lo que somos. Porque esa es una industria que nos significa como venezolanos. Venezuela es sinónimo de petróleo, de una riqueza petrolera. Y uno nota que esa riqueza no se ve traducida en la nación", indicó el director.

La única actriz de la pieza coincide con él. "Ibsen es un tipo con una temperatura bastante crítica en sus opiniones. Y el teatro siempre ha sido una lupa al acontecer de la sociedad. Creo que la historia tiene parte de la lectura de lo que son los venezolanos", agregó Colmenares, quien regresará a las tablas tras su embarazo.

Su pareja en el escenario apoya la teoría de la reflexión. "Creo que hará que de alguna forma nos miremos en el espejo. Puede ser muy interesante para la gente que no conoce la industria petrolera. Y los involucrados, tendrán con esto un punto de reflexión", concluyó Tamayo. Fue su personaje quien no supo responder la pregunta que le da fin a Petroleros suicidas: "¿Qué tiene el petróleo que envenena tanto?"

dfermin@eluniversal.com